miércoles 14 de octubre de 2009

en Primaria, Secundaria e IPA



El libro ha sido distribuído en todas las Escuelas de Práctica de Educación Primaria, en todo el país (además se ha enviado a muchas otras Escuelas que no son de Práctica y que lo han pedido).





En Secundaria, a través del Programa de Fortalecimiento a Bibliotecas del Consejo de Educación Secundaria, se ha distribuído en todos los liceos públicos que tienen Bachillerato artístico, Arquitectura y Dibujo como materia. Son más de 200 libros que fueron a los liceos de todo el país.

También se encuentra en la Biblioteca del IPA, Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, Escuela Nacional de Bellas Artes, Escuela Pedro Figari, etc.

sábado 8 de agosto de 2009

El libro: dónde encontrarlo















El libro se envió a cientos de bibliotecas, colegios, liceos y museos de todo el país.































Ya se encuentra en el Centro Cultural de España
(en la mediateca que está abierta al público)
y también está en el Museo Gurvich,
en el Museo Torres García
en el MAPI.
en el Museo Nacional de Artes Visuales (cualquier ciudadano puede concurrir).
Ya llegó a la Casa de la Cultura de Piriápolis, al Museo de Arte de Rivera, al Centro Universitario de Paysandú y de Rivera, al Taller Municipal de La Paloma, Rocha, por poner algunos ejemplos.

























sábado 20 de junio de 2009

La presentación en imágenes




Lic. Andrés Florines, Mercedes González, Rosina Rubio
y Carmen Zorrilla
Parte del público que acompañó la presentación del libro, el 11 de junio en el CCE.

el libro y la presentación, en palabras

Soy restaurador. Me gustaría tenerlo porque en la restauración no se valora la cerámica y es un arte hermoso. Solo de escuchar, aprendí.
Estuvo muy interesante. Carlos

Estuve en la presentación. Quería felicitarlas a las tres porque ya había ido a la charla en el Encuentro de ceramistas y me parecía fantástica la idea. Ahora me pareció estupenda la exposición de ustedes. Susana

Me encantó el libro, la presentación fue muy emotiva. Es muy satisfactorio saber que alguien como ustedes siendo ceramistas, pueden además hacer un trabajo tan serio y bueno, educativo y de difusión de la cerámica. Como ceramista, me siento protegida. Mariana

Soy Ceramista y Maestra, Gurvich y Cacheiro son dos referentes para mí y sinceramente disfrutaría mucho conociendo más de su obra así como también, a los otros tres ceramistas. Espero que llegue a mi escuela para poder leerlo. María José

Felicitaciones por lo de esta noche, no pude esperar para saludarlas, no creí que fuera tanta gente. Muy buen trabajo. Ana

En tiempos de frivolidades es importante rescatar la memoria de quienes fueron auténticos constructores culturales. Mi contacto personal fue con el viejo Cacheiro, el cual puso un sello de ética y valores en mí, que me va a acompañar el resto de mi vida. Douglas

Brindo junto a ustedes, guiada por "esa luz que recibí una vez"... Gracias por este gran aporte al mejor Arte. Virginia

Quiero felicitarlas por el logro. Es un orgullo tener un material para las generaciones futuras que no tuvieron la oportunidad de conocer a esos maestros que durarán por siempre en la historia de la cerámica. Stella

Es una joyita. O, como decía una de las hermanas de Felisberto Hernández cuando un libro le agradaba: "Es como comerse una manzana".
Uno hubiera deseado seguir leyendo sobre los seleccionados.
Y ver más de sus obras. Es cierto. ..
Cumple su tarea de revitalización de esos artistas con creces.
Motiva a seguir interesados en ellos.
Por la calidad de las fotos y lo sobrio y preciso de sus textos.
Felicitaciones al equipo que conformaron. Armando

Consideramos muy importante contar con su estudio sobre la cerámica uruguaya en nuestra biblioteca liceal. Es un valioso aporte para integrar la formación de los alumnos de los achilleratos de Arte y docentes del liceo. Hugo


miércoles 27 de mayo de 2009

Presentación del libro Rescate de la memoria cerámica del Uruguay



El jueves 11 de junio,

a las 19 y 30 horas,


en el Centro Cultural de España,

se llevó a cabo la presentación del libro:


Rescate de la Memoria Cerámica en el Uruguay.

Se trata de una investigación realizada por Mercedes González, Rosina Rubio, y Carmen Zorrilla, resultado de un proyecto subvencionado por los Fondos Concursables / Ministerio de Educación y Cultura, en su edición 2008.

Cinco ceramistas uruguayos son recordados a través de su obra y de su vida.
Gurvich y su escultura casi lúdica, López Lomba y su sabio tratamiento de las superficies esmaltadas, Eva Díaz y su disfrute de lo imprevisto del Rakú, Cacheiro evocando a la naturaleza, Collell con su fusión de la céramica y la pintura, son los artistas seleccionados para este rescate de la memoria.

Este trabajo se propone acercar a todos los uruguayos una parte de su patrimonio cultural, que revela una riqueza aún desconocida para la mayoría. De una forma amena pero rigurosa, estos grandes ceramistas se van revelando como seres humanos y como pioneros de un aspecto del arte nacional que se caracteriza por su calidad y su diversidad.

Estos 1000 libros se distribuirán gratuitamente en Centros Culturales de nuestro país: bibliotecas, museos, liceos, escuelas, etc. buscando llegar a un público diverso.


El proyecto original premiado por el MEC consistía en un libro de 80 páginas de las cuales 64 eran en una tinta y 16 a color.

Gracias a la ayuda de las siguientes empresas y entidades hemos logrado hacer todo el libro en color.

Ellas son: SEMM, Imprenta Imprimex, Escuela Superior de Cerámica, Giorgio Carlevaro Laboratorio de cerámica, Infantozzi Materiales, y Colectivo Cerámica Uruguay.


Colaboran con la difusión: MAPI, Museo Gurvich, Museo Torres García, AgendArte, Arte y Diseño y Montevideo Comm.
Contratapa del libro

Marco López Lomba


A Marcos López Lomba se lo reconoce como el precursor de la cerámica en el Uruguay.
En Rescate de la memoria cerámica en el Uruguay estudiamos la vida y la obra de este gran ceramista.
Presentamos aquí una de sus obras, una foto de su clásica firma que representa un cabrito y parte de un texto escrito por Nelson Di Maggio, Los Olvidados: ceramista Marco López Lomba, en La República, el 7/6/2004.


Los olvidados (2): ceramista Marco A. López Lomba

"Tenía la estampa de los antiguos artesanos: un desaliño en el vestir, una permanente barba rojiza, una mirada expectante y un cálido entendimiento de la convivencia humana. Conocerlo una vez, era amistar para siempre.
Porque Marco Aurelio López Lomba (1920 ­1970) fue un uruguayo muy rico en aventura, ya sea en la variedad geográfica que recorrió, ya sea en las que pautaron sus inquietudes de creador solitario, atrapado finalmente por las artes del fuego y de la tierra. Fue un adelantado en un país donde la cerámica no existía, maestro generoso en un medio donde se guardan egoístamente los secretos técnicos y un hombre comprometido en la lucha política en momentos en que otros preferían las discusiones alrededor de una mesa de café. De su extensa y variada producción, particularmente en el terreno de la cerámica, se desprende un indudable señorío y una segura maestranza. Dejó discípulos (directos e indirectos) que continúan, renovando, las líneas fundamentales de su actividad precursora. Figura indiscutida en las décadas del cincuenta y sesenta, permanece olvidado por sus colegas e incluyo rara vez se lo recuerda en las muestras de artesanía. A 34 años de su muerte bien vale la pena recordar su personalidad y despertar la curiosidad por conocer su obra.
Nacido en Francia en 1920, recaló dos años después en Montevideo. Ingresó al Círculo de Bellas Artes en 1936, y apreció la orientación de los pintores Guillermo Laborde y José Cuneo. Al año siguiente, y paralelamente, frecuentó la Escuela de Industrias de la Construcción, donde aprobaría los cursos de tecnología de la construcción y pintura decorativa, diplomándose en albañilería, todo bajo la orientación del arquitecto Vigouroux. En 1943 obtuvo una beca de la Escuela Superior de Bellas Artes Ernesto de la Cárcova de Buenos Aires, familiarizándose con la técnica de la pintura al fresco, el grabado y la escenografía al lado de los maestros Ortolani, Guido, Centurión, Basaldúa y Larrañaga. Una vez concluida la misión, regresó a Montevideo y decidió ir al encuentro de América Latina. Comenzó así un largo periplo que tiene su primer punto de llegada las tierras paraguayas para seguir inmediatamente hacia Bolivia.
Es en el altiplano boliviano permaneció un dilatado tiempo. Instalado en el Núcleo Indígena de Caquiaviri, pequeño centro rural, fundó un taller de enseñanza técnica al fresco, incluyendo diversos ensayos en la materia que tienen su culminación en Pachamama, una obra de considerables dimensiones (4 x 5 metros) para la Escuela de Caquiaviri. En 1946 recorrió el Perú y se entretuvo en capturar con el lápiz y la acuarela la imponente belleza del paisaje andino. El próximo destino lo condujo de vuelta a Bolivia, pero esta vez radicándose en Warisata: durante año y medio, con la ayuda entusiasta de los indios aborígenes, ejecutó el mural Warisata-Taica y decoró también la Escuela de Educación Campesina del mismo lugar. Los resultados de esta experiencia singular fueron sorprendentes, los sólidos conocimientos y la larga práctica de López Lomba, unida al deslumbrado interés de los indios, se conformó en una obra colectiva insólita. Esta prolongada estancia le permitió, además, descubrir los particularismos de la etnia aymará, la originalidad de sus costumbres y creencias. En el corazón de un país subdesarrollado, comenzó a sentir como propia la explotación dramática del indio.
Quienes lo escucharon alguna vez relatar este período de su vida, recordarán sin duda la apasionada versión minuciosa de los hechos, la lúcida imagen que brindaba de su participación educacional en el centro de Warisata, cuyo origen se remontaba a la organización incaica o sea el sistema administrativo- económico de la sayaña, del ayllu, de la comunidad y de la marca. Y rescataba del olvido una serie portentosa de anécdotas, definidoras de una situación, una idea o una intención.
Enriquecido con esa experiencia, siguió camino a Mato Grosso y aquí tomó contacto con las tribus guaraníes al sur de Colombia, hasta llegar a Ecuador, en 1949, donde realizó cursos de decoración mural. En 1950 viajó a Europa. Estudió en Nápoles junto a los eminentes profesores Amedeo Maiuri y Selim Augusti, investigando intensamente las peculiaridades de los frescos pompeyanos. Hizo hallazgos personales con un instrumental de primer orden. Más tarde, recorrió todo el sur de la península itálica, se entretuvo luego en la Toscana y apareció anclado en París, estudiando en la Grande Chaumière y disfrutando de la amistad de Le Corbusier.
Al volver a Montevideo en 1953, inició su faceta más notoria. Decidido a encontrar un lenguaje nacional en un terreno escasamente frecuentado como la cerámica (en ese entonces se entrecruzaban los nombres del Taller Torres García, Carlos Heller y Nerses Ounanián), concurrió a la fábrica Cerámicas La Paz y en poco más de un año aprendió los secretos de esta vieja artesanía. Su entusiasmo fue en aumento, canalizándose en el Taller de Artesanos que, durante los años 1954-56, compartió con Carlos Páez, para independizarse luego y convertirse en el maestro indiscutido de la cerámica nacional.Sus formas desdeñaron toda complicidad con el bibelot y fueron creciendo lentamente, con la serena armonía de la tradición clásica: sólidas y funcionales, siempre admirablemente resueltas. Mostró parte de su producción, en la medida en que los consumidores las dejaban enfriar en su taller de la calle Charrúa cuando salían del horno, en exposiciones individuales y colectivas..."

José Gurvich



José Gurvich es un gran ceramista, además de un gran pintor.
En el libro Rescate de la memoria cerámica en el Uruguay, estudiamos su vida y su escultura en cerámica.
Presentamos aquí dos de sus obras en cerámica y la biografía escrita por Alicia Haber, directora del MUVA.

JOSE GURVICH (1927-1974) DATOS BIOGRAFICOS
Nace el 5 de enero de 1927 en Yatsmev, Lituania, y emigra junto a sus padres al Uruguay en el año 1932. Instalados en el Barrio Sur de la capital Montevideo, lugar donde se concentran los inmigrantes de origen judío, vive su infancia y adolescencia en condiciones humildes. En 1942 comienza a estudiar pintura en la Escuela Nacional de Bellas Artes bajo la dirección del pintor uruguayo José Cúneo. Dos años más tarde conoce a Joaquín Torres García, quien lo invita luego a incorporarse al núcleo del Taller Torres García. Desde entonces, hasta el cierre oficial del Taller, Gurvich participará en todas sus actividades, que incluyen publicaciones, exposiciones (locales e internacionales), realización de murales, enseñanza, etc. Luego de viajar por Europa junto a otros artistas uruguayos, en 1954 es invitado por el Kibutz Ramot Menasche de Israel para realizar un mural para el comedor público. Se instala allí, y se incorpora a su vida cotidiana, trabajando incluso como pastor de animales. Expone en Tel-Aviv, vuelve a Europa, y en España se dedica a estudiar a los maestros españoles Goya y Velázquez, pero luego se inclina por El Bosco y Bruegel. Vuelve a Montevideo donde continúa una intensa actividad artística. En 1963 se muda al barrio Cerro, ámbito suburbano de Montevideo, instalando en su casa dos talleres, uno para cerámica y otro para pintura, donde asisten numerosos artistas jóvenes. Vuelve con su familia a Europa e Israel a fines de 1969, y en 1970 fallece su padre, que había retornado a Israel. Meses más tarde llega a Nueva York, donde se queda con su familia y se vincula a numerosos miembros del Taller Torres García allí radicados. Instala su taller en el subsuelo del apartamento donde vivían, y participa, hasta su fallecimiento en 1974, en numerosas muestras y exposiciones tanto en Nueva York como en otros países.
Mujer Universal, 1970